La violencia en el municipio de Suárez, en el norte del Cauca, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. La secretaria de Salud departamental, Carolina Camargo Restrepo, confirmó que todo el personal sanitario del hospital local renunció ante la falta de garantías para ejercer su labor humanitaria.
Según lo informado, durante la jornada anterior se registraron tres graves hechos: daños y presuntas agresiones al personal asistencial dentro del centro médico, la retención momentánea de una ambulancia por hombres armados y el asesinato de un paciente en el área de urgencias, delante de trabajadores de la salud.
Ante esta situación, la Secretaría de Salud convocó una mesa extraordinaria de misión médica para evaluar la crisis y buscar soluciones que permitan garantizar la atención a la comunidad.
Carolina Camargo hizo un llamado urgente a los profesionales de la salud para apoyar a la población, al advertir que el hospital no puede quedar sin prestar sus servicios. La violencia contra la misión médica pone en riesgo la vida de toda una comunidad.
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