La Defensoría del Pueblo emitió formalmente la Alerta Temprana de Inminencia N.° 022 de 2026 ante la inminente escalada de violencia armada en el municipio de Mercaderes, en el sur del Cauca, luego de que finalizara el pacto no escrito de coexistencia que desde el pasado mes de julio mantenían el ELN, a través de su Frente Manuel Vásquez Castaño, y la estructura criminal denominada La Mafia.
La ruptura de esa tregua tácita pone en grave riesgo a la población civil de la cabecera municipal, especialmente en el sector La Y, así como a los habitantes de los corregimientos de Arboleda y San Joaquín y las veredas Canta Llano y El Porvenir. La disputa entre estos dos actores armados se centra en el control de la hegemonía del transporte de insumos, la minería ilegal y los corredores estratégicos que conectan el cañón del río Patía con el norte de Nariño y el Macizo Colombiano, una zona de enorme valor geoestratégico para el narcotráfico y la economía criminal en el suroccidente colombiano.
Uno de los elementos más alarmantes que documenta la alerta temprana es el uso de drones modificados con cargas explosivas durante una incursión armada en la vereda Canta Llano contra una propiedad vinculada a La Mafia, confirmando que la guerra con aeronaves no tripuladas, que ya había sido registrada en otros municipios del Cauca en enfrentamientos entre grupos ilegales y la Fuerza Pública, se ha extendido ahora a las disputas entre estructuras criminales en el sur del departamento. La Defensoría advirtió además un alto riesgo de que alguno de los dos actores en pugna concrete alianzas con el Bloque Occidental de las disidencias de las FARC, específicamente con la Estructura Carlos Patiño, lo que desencadenaría una confrontación a tres bandas de proporciones devastadoras para las comunidades de Mercaderes y sus alrededores.
El panorama humanitario que proyecta esta alerta es sumamente preocupante. La Defensoría del Pueblo advirtió sobre un elevado riesgo de homicidios selectivos, extorsiones, confinamiento de comunidades rurales y desplazamientos masivos hacia la vía Panamericana, una cadena de violaciones a los derechos humanos que golpearía principalmente a las poblaciones más vulnerables del municipio. Mercaderes se suma así a una larga lista de municipios del sur del Cauca donde la disputa entre grupos armados ilegales por el control territorial y las economías ilícitas convierte a la población civil en la principal víctima de una guerra que el Estado colombiano tiene la obligación urgente e ineludible de enfrentar con la contundencia que la situación demanda. La alerta de la Defensoría es una señal que no puede ignorarse: el tiempo para actuar es ahora.
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