WhatsApp: La nueva herramienta de los infieles

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Daniela: Hola, ¿Cómo estuvo tu día? Mándame foto de cómo estás vestido.
– Víctor: Bien, ya en mi casa descansando. Claudia salió, si quieres podemos hacer una videollamada.
Aunque no se conocen en persona, Daniela y Víctor podrían decir que llevan un año de relación, sin que sus parejas tengan idea alguna de lo que ocurre. Ellos pasaron de conversaciones formales a besos y encuentros sexuales virtuales. Entre sus rutinas está el envío de fotos sensuales, mensajes de amor y hasta videollamadas pasadas de tono.
La pregunta es, ¿Están Daniela y Víctor cometiendo infidelidad? Según los expertos sí podría tratarse de una nueva modalidad de traición, los llamados: infieles 2.0. que demuestran que en la era de internet también hay lugar para los ‘cibercachos’.
Y es que las redes sociales han modificado los límites en las relaciones o lo que se considera como engaño. Hasta han cambiado los medidores de la infidelidad, porque incluso los excesos de ‘likes’ en las publicaciones podrían reflejar un interés de una persona hacia otra, que no necesariamente es su pareja.
“Ahora se puede coquetear, incluso conseguir parejas por aplicaciones o conversar con desconocidos en redes, en mi caso me gusta sostener conversaciones, algo sin intención de pasar a mayores. Lo malo es cuando se usa para ser infiel”, asegura Victoria, una universitaria quien cuenta que ha terminado relaciones por lo que ella describe como “infidelidad virtual”.
Para la psicóloga clínica Frauky Jiménez, “la gente está muy sensible a estos temas, debe haber mucha confianza en el otro, para considerar que un tema de piropos virtuales no va dirigido a ser infiel. Si la pareja está basada en el diálogo, la confianza, la complicidad, el conocimiento del otro y el respeto, estos inconvenientes no se van a presentar”.
Pero, es clara al decir que estos acercamientos virtuales sí son considerados engaño, aunque no haya contacto físico. “porque no lo está haciendo consensuado con su pareja, sino a espaldas de esta, ya si el juego es de ambos con un tercero no es traición, es un acuerdo y es válido. Se considera engaño, cuando la frecuencia, intensidad y duración de estas conductas son repetitivas”.
Para los expertos hoy en día la infidelidad es mucho más compleja porque va más allá del encuentro sexual, se acerca más a vincularse afectivamente. Por eso, es importante que las parejas hablen y pongan reglas sobre lo que es aceptable para cada uno dentro y fuera de internet.
“Cada pareja define lo que para ellos es infidelidad o no. Para algunos puede ser el contacto físico pero para otros el diálogo constante, o el solo hecho de que haya alguien que robe su atención y le genere fantasías. Es el parámetro que establece cada pareja”, asegura el sexólogo Ezequiel López.
Para López, “habitualmente en esto hay una doble moral muy grande, porque lo que se permite uno, no lo permite para el otro”.
Por su parte, para la psicóloga Paula Dávila, “la infidelidad inicia cuando se comienza a tener cierto acercamiento con intenciones particulares de pasar a un plano de mayor intimidad. Hoy en día se permiten más cosas porque las redes se prestan para que el otro ponga la intención, el acento y la interpretación”.
Dávila considera que la forma de interactuar por las plataformas ha generado mayor libertad. “No se ve mal poner un comentario en una foto en un perfil elogiando a alguien o expresando lo que uno piensa sobre esa persona. Así que depende mucho de lo que las parejas hayan conversado”.

Investigaciones
Un estudio de la Universidad de Texas, aseguró que la infidelidad cibernética duele igual que la física. Las investigadoras Jaclyn Cravens y Kaitlin Leckie usaron los datos del portal Facebook Cheating para determinar el efecto de la infidelidad on-line.
Para eso entrevistó a más de 200 parejas y comprobó que el ciberengaño había sido origen de crisis y peleas, entre ellos aún cuando no hubiera llegado a concretarse.
Durante su trabajo, en la maestría de Terapia de Matrimonio y Familia, evidenciaron que muchos problemas se originaban en la infidelidad cibernética como resultado del uso creciente de las redes sociales. Encontraron que muchas personas con relaciones monógamas intercambiaban mensajes sugestivos con otras personas en las redes sociales. Y que estos descubrimientos tenían un fuerte impacto emocional.
Con esto concuerda Dávila quien añade que es el vinculo generado es lo que duele. “Hay una tendencia a pensar que es más fácil el que no haya contacto físico, pero igual se generan los mismos sentimientos de traición, de falta de confianza, de baja autoestima, porque al individuo le afecta que hay otra persona que le esté generando gusto, deseos y empatía a su pareja”.
Sin embargo, en “el proceso de elaboración de ese duelo sí hay una tendencia a que se perdone más una infidelidad por internet que una física”, asegura.
Algunas personas hacen uso de imágenes eróticas para estimularse, no por adicción ni con la intención de tener sexo con otros, sino por un desfogue sexual eventual, pero cuando la pareja se da cuenta puede causar malestar, por eso una buena comunicación entre ambos ayuda a solucionar este inconveniente, según la psicóloga clínica.

Identifique a los infieles virtuales
Algunas conductas habituales de los “infieles virtuales” y que le pueden servir de guía para identificarlos (pero no en todos los casos) son:
1. Mensajes continuos: Es normal que use su teléfono para comunicarse con sus amigos y familiares. Pero si nota que siempre está mandando mensajes es momento de que esté alerta. A estas personas les gusta pasar incontables horas frente a la computadora y suelen perder registro de lo que está ocurriendo a su alrededor. Mientras el resto de la familia duerme, ellos están frente a la máquina.
2. Cuida su celular más que su vida: Si siempre está pendiente de que nadie toque su celular, no se separa de él ni para ir al baño y se altera si alguien lo llega a coger, la probabilidad de que oculte algo es muy alta.
3. No da detalles: Cuando su pareja se aisla rápidamente, cuando le entra una llamada o le llega un mensaje. No le gusta decir con quién está conversando o apaga el teléfono sin motivo alguno.
4. No amigos en redes: Hay parejas que deciden no tenerse entre sus listas de contactos. Pero esto es un detonante de alarma, pues si su relación es pública no habría razón para que no sean amigos virtuales.
5. Sin fotos: Si su pareja nunca publica fotos con usted, es obvio que no desea que nadie conozca de la relación. Desea mostrarse al mundo como una persona sin compromiso. De hecho se dice que una persona ha iniciado una relación cuando ésta lo publica en redes sociales.
6. Borrar historiales y conversaciones: Cuando su pareja está intercambiando conversaciones con alguien y luego va eliminando mensajes, puede ser señal de que no desea que haya evidencia de todo lo que escribió.

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