Ministro Diego Molano responde al último informe de la Flip

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Dentro del marco del paro nacional, fue un hecho notorio que en las redes sociales circularon noticias falsas las cuales generaron caos y desestabilización dentro de la ciudadanía, promoviendo acciones violentas que alteraron gravemente el orden público y afectaron la imagen institucional de la Fuerza Pública. La estrategia de comunicaciones, realizada a partir del 6 de mayo del presente año llamada #Colombiaesmiverdad, fue ampliamente divulgada por medios masivos de comunicación, y detallada en comunicado publicado en la misma fecha para información y claridad de los medios:

https://www.cgfm.mil.co/es/blog/colombia-es-mi-verdad-campana-que-busca-terminar-con-las-noticias-falsas, por lo que señalar que se trató de una estrategia de manipulación carece de veracidad.

La estrategia tuvo como propósito que los colombianos conocieran las campañas de desinformación promovidas en redes sociales, haciendo un llamado al uso responsable de estos medios de información y a desestimular el fomento de actos de violencia a través de noticias falsas, usando casos que habían sido chequeados y detectados como fake news por el proyecto ColombiaCheck y la sección “detector de mentiras” de La Silla Vacía.

Esta información ha sido descontextualizada e incluso manipulada con fines políticos, situación que se rechaza de manera enérgica, ya que la campaña #Colombiaesmiverdad le permitió al pueblo colombiano, conocer de manera oficial, información sobre las acciones adelantadas por la fuerza pública para restablecer el orden en los lugares en donde se presentaron graves afectaciones a la convivencia y la seguridad.  Así como también identificar noticias falsas, como por ejemplo la información de que el ESMAD había incendiado el hotel Luna en Cali o cuando se indicó que la Fuerza Aérea estaba bloqueando las comunicaciones en la misma ciudad.
 
El Ministerio de Defensa Nacional está en la obligación de informar oficialmente las gestiones que se desarrollan para esclarecer las actuaciones de la Fuerza Pública que han sido cuestionadas, así como de sus resultados. Por supuesto que esta obligación también conlleva el deber de identificar y aclarar cualquier información que resulte contraria a la verdad respecto al actuar legítimo de la Fuerza Pública, comunicando oportunamente a la ciudadanía cuando una noticia es falsa. 
 
Se precisa, de manera categórica, que nunca ha sido tildado de enemigo por parte del Ministerio de Defensa aquel que ejerce su derecho a la libertad de expresión, o el que denuncia o cuestiona alguna actuación que pueda considerar irregular o contraria a la ley por parte de un miembro de la fuerza pública. Frente a ello, siempre seremos respetuosos de las autoridades y de los procedimientos judiciales, y seguiremos exigiendo un total apego a la Constitución, a la ley y un actuar ceñido al respeto de los derechos humanos por parte de cualquier miembro de la fuerza pública.
 
Es necesario puntualizar que el Ministerio de Defensa celebró un contrato, por nueve meses, para apoyar a la gestión de comunicaciones sectorial para lograr una mayor comprensión por parte de la ciudadanía de los temas relacionados con la defensa y seguridad nacional, con comunicación asertiva, que parta de la escucha activa de la percepción ciudadana, encontrando oportunidades que potencialicen impactos positivos a partir de las herramientas institucionales existentes, buscando fortalecimiento institucional e impulso de procesos estratégicos, es decir, el objeto del contrato no se limita a la campaña #Colombiaesmiverdad, por el contrario, se vienen ejecutando rigurosamente todas sus obligaciones contractuales.
 
Por ello, lo indicado en el reporte de la FLIP no corresponde con la verdad. – No es cierto que se hayan pagado cientos de millones para llevar a cabo la Campaña Colombia es mi Verdad, esta fue fruto de un trabajo articulado de las entidades del sector y buscaba principalmente hacer pedagogía sobre los impactos negativos de la desinformación y los bloqueos que afectaron a todo el país.
 
Frente a lo indicado sobre el puesto de mando unificado Ciber (PMUC), es importante aclarar:


-El PMUC es un mecanismo de operación del Comité de Seguridad digital, el cual está conformado por varias entidades del orden nacional con el fin de estudiar temas específicos de seguridad digital en niveles estratégicos y técnicos. (Acuerdo No. 002 05/06/2018)

– La activación del PMUC se da cuando alguno de los miembros del comité advierte sobre posibles amenazas que puedan comprometer la seguridad y defensa nacional en el ámbito cibernético, y para articular las capacidades interinstitucionales para la gestión de riesgos cibernéticos.

– Dentro de las funciones desarrolladas desde el PMUC se encuentran la de proteger los procesos electorales, eventos de relevancia, y atención de eventos e incidentes cibernéticos que comprometan la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información.

– Dichas funciones se realizan sin perjuicio de las competencias que ostenta la autoridad judicial, ya que toda conducta que pueda configurarse como delito, debe ser comunicada a las autoridades competentes para que determinen la existencia o no de conductas delictivas.

– Durante la activación del PMUC el pasado 28 de abril, se logró gestionar más de 172 intentos de obtención de información, 1131 intrusiones, 4527 ataques de código dañino (malware), 1 ataque de disponibilidad, 3 de compromiso de información, y 26 afectaciones a las políticas de seguridad de la información, entre otros.

– Finalmente, El PMUC no establece una política desproporcionada y sin funciones claras de vigilancia, está amparado en el marco de la ley, y va en concordancia con la aplicación de buenas prácticas y estándares internacionales de ciberseguridad.
 
Se reafirma que la estrategia #Colombiaesmiverdad nada tiene que ver con el perfilamiento de líderes, ciudadanos y periodistas, así se explicó con suficiencia a la FLIP en respuesta a los requerimientos realizados desde el mes de mayo, lo cual se puede acreditar ante cualquier autoridad u órgano de control.
 
Hoy nos damos cuenta que nuestra actividad continúa vigente. Que en mayo y hasta hoy Colombia fue, es y será nuestra verdad y seguiremos respetando la libertad de expresión en todas sus formas, pero también cumpliremos al país protegiendo a los ciudadanos y defendiendo a la nación, sin tregua, por una democracia segura.

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