La Nasa lanzó con éxito un megacohete a la Luna

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El cohete SLS de la NASA despegó este miércoles desde Florida (EE.UU.) en medio de un ruido ensordecedor rumbo a la Luna, en la primera misión no tripulada del programa Artemis de la agencia espacial estadounidense.

Se trata del cuarto intento de la Nasa de lanzar el mega cohete a la Luna. Así las cosas y tras unos minutos, se confirmó que la nave enrutada y luego se conocieron las primeras imágenes tomadas por la cápsula de la Tierra que se alejaba lentamente detrás de ella.

El más potente y el de mayor tamaño de todos los cohetes de la NASA, con una altura superior a un edificio de 30 plantas (322 pies o 98 metros), se abrió paso en la oscuridad de la noche.

“Este cohete ha costado mucho sudor y lágrimas”, dijo el martes el jefe de la NASA, Bill Nelson. “Nos permitirá volar a la Luna y volver durante décadas”, aseguró.

La Agencia confesó que tuvo problemas para llenar el cohete con combustible criogénico. Además, horas antes se detectó una fuga de combustible de hidrógeno, altamente inflamable, en la base del cohete, lo que obligó a enviar a un equipo de técnicos a la plataforma de lanzamiento para repararla, deteniendo los preparativos durante una hora aproximadamente y provocando un ligero retraso en el programa original de despegue. 

Cabe recordar que este fue el quinto intento de lanzamiento desde agosto pasado. Las cuatro ocasiones fallidas se debieron dos a problemas técnicos y dos a condiciones meteorológicas adversas en la zona de Cabo Cañaveral.

Esta misión, que sobrevolará la Luna sin aterrizar en su superficie, trata de confirmar si el vehículo es seguro para llevar a una futura tripulación.

El lanzamiento marca el gran comienzo del programa Artemis -la hermana gemela de Apolo-, que quiere enviar a la primera mujer y a la primera persona negra a la Luna. El objetivo es establecer allí una presencia humana duradera, como preparación para un viaje a Marte. 

La misión Artemis 1 está prevista para 25 días y le esperan todavía varias etapas delicadas. Inmediatamente después del despegue, los equipos del centro de control de Houston (Texas) relevaron a los técnicos. Al cabo de dos minutos, los dos propulsores blancos cayeron al océano Atlántico. 

INFORMACIÓN Y FOTO AFP

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