Rusia es suspendida del Consejo de DDHH de la ONU

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Con 93 votos a favor, 24 en contra y 58 abstenciones, los países miembros de Naciones Unidas han aprobado la suspensión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos de la organización, una propuesta que impulsó Estados Unidos con base en una norma que permite excluir del Consejo a miembros que cometan “violaciones graves y sistemáticas” de los derechos humanos.

La votación tuvo lugar en la Asamblea General, donde se sientan los 193 Estados de Naciones Unidas. Hasta ahora, el mecanismo de suspensión s ha usado en una única ocasión: en 2011 Libia fue suspendida tras la represión violenta de las protestas contra el régimen de Muamar el Gadafi, pero su membresía fue restaurada ese mismo año.

En esta ocasión, el movimiento tiene más calado al tratarse Rusia de uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, una potencia con importantes vínculos e influencia en varios continentes y uno de los miembros originales del Consejo de Derechos Humanos, organismo que tiene 47 miembros rotatorios, con mandatos de tres años para cada país.

En el caso libio, además, la suspensión había sido recomendada por el propio órgano de derechos humanos, que tiene su sede en Ginebra (Suiza), algo que no ha ocurrido ahora.

Mayoría de dos tercios

Para suspender a Rusia, la propuesta impulsada por Estados Unidos debía obtener una mayoría de dos tercios en la Asamblea General, un amplio respaldo que Washington daba por hecho que recibirá a pesar de que varios países, xx en total, rechazaron la idea.

Desde que se inició la guerra en Ucrania, la Asamblea ha aprobado dos resoluciones críticas con Rusia, que recibieron al menos 140 votos a favor, y varias decenas de Estados han firmado ya como copatrocinadores de esta nueva iniciativa.

Dado que sólo se tuvieron en cuenta los votos a favor y en contra, se daba por hecho que un gran número de países -sobre todo africanos- optaran por la abstención y que el texto saliera adelante de todos modos.

Además de Estados Unidos y sus aliados, organizaciones de derechos humanos apoyaron la suspensión de Rusia a la luz de las presuntas atrocidades cometidas en Ucrania, donde hay indicios de crímenes de guerra, según la ONU.

“La suspensión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, un órgano para el que claramente no es apto, es un paso importante para hacer que las autoridades rusas rindan cuentas por sus acciones”, dijo el director de Human Rights Watch (HRW) para Naciones Unidas, Louis Charbonneau.

¿Un peligroso precedente?

Sin embargo, la exclusión de Rusia preocupa a Naciones Unidas por las consecuencias que puede tener para el futuro del Consejo de Derechos Humanos.

“Hay un cierto nivel de preocupación sobre si se crea un precedente peligroso”, admitió esta semana el portavoz de la organización Stéphane Dujarric, sin querer entrar en demasiados detalles dado que la decisión corresponde a los Estados miembros.

En privado, fuentes de la ONU explican que suspender a Rusia abre la puerta a que en el futuro grupos de países se alíen para sacar del Consejo de Derechos Humanos a otras potencias, incluso sin contar con argumentos claros.

Como ejemplo, recuerdan que un colectivo como el Grupo de los 77 y China -una coalición de países en vías de desarrollo muy activa en Naciones Unidas- cuenta con la mayoría suficiente en la Asamblea General para, si así lo decidiera, actuar contra cualquier miembro del Consejo de Derechos Humanos, lo que podría complicar enormemente su supervivencia a largo plazo.

Un membresía polémica

Este órgano con sede en Ginebra, creado en 2006 para sustituir a la fracasada Comisión de la ONU para los Derechos Humanos, ha estado siempre envuelto en cierta polémica por su composición.

Para los críticos, el Consejo no puede garantizar la protección de los derechos humanos en el mundo cuando entre sus miembros figuran regularmente países con un historial muy dudoso en este ámbito.

Arabia Saudí, China, Cuba, Venezuela, la República Democrática del Congo y muchos otros Estados son o han sido miembros del Consejo y su participación ha sido censurada por numerosas organizaciones de derechos humanos.

Estados Unidos -también acusado de atrocidades en Irak o Afganistán- usó ese argumento -y el de un supuesto sesgo contra Israel en el órgano- para salir del Consejo durante el Gobierno de Donald Trump (2017-2021), aunque ha regresado de la mano de Joe Biden.

Rusia, por su parte, ha sido miembro del Consejo durante buena parte de su historia y está actualmente en el segundo año de un mandato de tres.

INFORMACIÓN EFE // FOTO AFP

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